HAIKUS ¿ME REGALAS UNAS LETRAS?

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martes, 25 de noviembre de 2014

 
LA NINFA Y LA LUNA

 
Luz es una pequeña ninfa del maravilloso mundo mágico de las hadas. Habita en un de uno de los más bonitos y grandes bosques de Irlanda. De carácter alegre y juguetona, su menuda estatura y complexión hacen, junto a sus largos cabellos y singulares y hermosísimas alas plateadas, una de las más atractivas ninfas de todas las de su especie.

Sin embargo Luz estaba totalmente convencida de que su gran belleza y magia se debían a una sola cosa, y era, sin duda alguna, a sus asiduos y gratificantes baños de luz en las mágicas aguas del lago más hermoso. A menudo pasaba las horas contemplando a aquel misterioso reflejo en las maravillosas noches de luna llena, anhelando que la imagen que allí veía le correspondiera.

El tiempo pasaba y aunque Luz durante el día tenía su mente ocupada en cuidar de la naturaleza con su inagotable alegría, y amor… cuando atardecía y la noche se dejaba ver acompañada de aquel hermoso reflejo, junto a la luna y las estrellas en el lago, Luz se sumía en una gran tristeza y una enorme curiosidad por saber de aquel extraño reflejo que veía en aquellas plateadas aguas, al que no podía dejar de asistir noche tras noche.

 Y lo que en un principio comenzó como un juego grato y placentero se fue convirtiendo en una obsesión. La magia y los colores poco a poco fueron desapareciendo y fue creciendo en su lugar una profunda ansiedad.

-Yo quiero ser como ese misterioso reflejo, quiero saber quién es, si tan sólo yo poseyera una milésima de su belleza, si tan sólo resplandeciera con una chispa de su luz…

- ¿Quién eres? – Preguntaba

-¿Cómo puedo ser como tú? eran sus preguntas constantes, pero el misterioso reflejo sólo la miraba de vuelta imperturbable y en eterno reflejo… Pasaban las horas y Luz caía rendida sin hallar respuesta… 

Una noche vencida por el cansancio, en uno de sus sueños pareció oír algo que le desvelaba el secreto del misterioso reflejo del lago,

 -Soy tu belleza interior, la que brilla cuando se unen tu cabeza y tu corazón. Siempre estoy ahí y brillo con todo mi esplendor cuando se es simple, cuando te aceptas y te rindes a la magia de la vida, sin oponer resistencia sin desear ser algo más de lo que soy, sólo siendo consciente de estar vivo es cuando la fuerza de la vida toma el poder y te dirige en su viaje sintiendo y experimentando lo que significa el único regalo que nos han dado, que es la vida. 
-Pero si sigues preguntándote quién soy…
-si sigues generando obsesión
-si sigues angustiándote y deseando ser otra cosa que no eres, te apartarás de tu fuerza, la luz se irá marchitando y sólo quedará la sombra y el vacío. Te convertirás en un caminante  vacuo al vivir fuera de ti, añorando respuestas y esperanzas ajenas.

-Ese reflejo maravilloso del que estás enamorada es el hada mágica que todos llevamos dentro… pero que desaparece cuando nos desenganchamos de los valores que nos hacen reales. Tú nunca antes habías deseado ser otra cosa que lo que eras por ello ni te percatabas de este reflejo en las noches de luna, porque no necesitabas ser nada más que lo que eras. El hada plena que tenía conciencia de estar viva,

-Pero un día pasaste ese borde muy fino y sutil de salir de ti misma y empezaste a añorar y desear ser como esa hermosa hada reflejada en las aguas de plata de las noches de luna que paradójicamente no es otra que tú…

-Pero cuando se sale de uno mismo entramos en ese laberinto sin retorno….

-Ya no me queda mucho tiempo si tu desazón y angustia siguen aumentado mi reflejo se irá apagando….

Estaba amaneciendo y los pajaritos susurraban al oído de Luz: - despiértate ya que tienes que acompañarnos a dar tu luz, color y magia a todo el bosque. Los pajaritos animaban a Luz para que fuera ella misma,  como siempre había sido.

Pero Luz ciega  a la verdad… se iba sumergiendo más y más en el pozo oscuro del dolor y el sufrimiento y a la falta de humildad por salirse de lo que ella era.

Era tal su desesperación que no los oía y continuó a orillas del lago donde su reflejo cada vez iba desapareciendo más y más hasta sólo quedar una delgada sombra de ella…

 Pero la luna que había sido testigo de tantas noches de soledad, de angustia, obsesión y de todo… aquella noche decidió haciéndole un pequeño regalo a aquella Ninfa… y apiadándose de ella, dejando caer al lago la más hermosa de las estrellas de su cielo.

Al caer la estrella en el lago, justo cuando quedaba el ultimo hilo del reflejo al que Luz envidiaba toda aquella belleza, rompió el sueño en el que estaba a punto de  sumirse y perderse para siempre, y en su lugar apareció  una pequeña y mágica flor plateada, que al caer al lago borró toda sombra de aquel reflejo que una vez Luz había querido ser.
 
Luz cogió aquella hermosa flor y entendió que aún tenía mucho que aprender de todo lo que la rodeaba… 
Entendió… que cuando no aceptamos lo que somos perdemos el poder de hacer cualquier cosa puesto que sólo somos reales aceptándonos tal y como somos, rindiéndonos a la vida, permitiendo la experiencia y sabiendo que es un viaje sólo hacia delante, que el instante perdido no se recuperará y con esa conciencia llenarlo de lo mejor que somos…

Es la fórmula que nos hace brillar y sacar el hada, la magia que todos llevamos dentro. 

Ya luz no volvió más al lago de aguas plateadas, ya no lo necesitaba, sabía quién era.

Simplemente era ella y eso era suficiente….

 

 

                                                               

EL JOVEN DISCÍPULO

 

Un joven discípulo fue a preguntarle a su maestro -¿Maestro, qué es la solidaridad?Y el maestro sin salir de su reflexión le dijo…-Toma unas cuantas semillas, algo de ropa, un poco de comida y unas monedas.El alumno sorprendido volvió a preguntar… -¿pero maestro, qué quieres que haga con eso?, ¿no vas a contestar a mi pregunta?Es bien sabido que los maestros raras veces contestan a las preguntas.
Éste le respondió entonces…-Viajarás y a la primera persona que encuentres en tu camino en cada nuevo lugar le harás la misma pregunta que me has hecho a mí.El joven discípulo, sorprendido, no preguntó nada más, cogió su hatillo y salió de aquel monasterio del cual nunca había traspasado sus muros. Después de unos meses, el joven se presentó ante el maestro y muy apenado le hizo una nueva pregunta, -Maestro, ¿qué se suponía que debía aprender con este viaje? El maestro no contestó a su pregunta y le dijo…-¿Dime, joven discípulo, cuál fue la respuesta de la primera persona que te encontraste en el camino?-Maestro, aquel hombre pobre y hambriento al que ayudé no sabía la respuesta. Después de buscarle un lugar donde dormir, darle de mi comida y alguna moneda continué el viaje sin respuesta. El maestro le indicó que continuara su relato.-Al llegar al siguiente pueblo la persona que encontré era el hombre más rico del lugar, pero tampoco sabía la respuesta. Después de invitarme a descansar en su casa y darme de comer, me expuso un problema que lo tenía muy preocupado.

Él se tenía por una buena persona, amable y generosa, pero la gente del pueblo no opinaba lo mismo. Cuando éste aparecía, la gente no paraba de murmurar a sus espaldas y de mirarlo con mala cara, y aquello le hacía sentirse muy mal. El joven discípulo le explicó lo que él haría en su lugar para terminar con aquella injusticia.-En primer lugar deberías interesarte más por aquéllos que menos tienen y, dentro de tus posibilidades, ayudarles. Y eso fue lo que aquel hombre rico hizo, y nunca más dejó que sus riquezas lo separaran de sus semejantes. Infinitamente agradecido, el hombre ofreció tolo lo que tenía al joven discípulo. Éste valoró su gesto, y muy humildemente le dijo que todo lo que necesitaba en aquel viaje ya lo poseía. Que él sólo buscaba la respuesta a una pregunta…Después de cuatro noches y cinco días el joven discípulo llegó a un pequeño pueblo perdido entre montañas. La gente de aquel lugar era enormemente pobre. Una gran tristeza invadió el corazón del joven pues no podía creer que hubiera gente en aquellas condiciones. A continuación, valoró la situación y pudo ver que aunque sus conocimientos eran amplios, los recursos de que disponía eran escasos, pero aquello no lo desanimó y buscando entre sus cosas encontró las semillas y unas monedas, todo cuanto necesitaba para ayudar a aquella pobre gente.Llegó el momento de continuar su viaje. Y aunque de nuevo se encontraba sin una respuesta a su pregunta, esta vez no le importó.
El maestro continuaba escuchando pacientemente. Y como éstas siguieron otras muchas historias. Al terminar su relato, el discípulo muy apenado se dirigió de nuevo a su interlocutor… -Maestro, no he sido capaz de encontrar la respuesta, ni de aprender la lección. Después de un meditado silencio, el maestro contestó al humilde discípulo… Ser solidario es una toma de conciencia de lo que haces día a día… Es un sentimiento que te empuja a ser parte de la otra persona olvidándote de ti mismo, ayudándola a buscar desde lo más profundo de su ser un camino que le resulte más fácil para superar los problemas… Significa ser empático con el prójimo, comprender sus dificultades, ponerse en su lugar, ayudar directa o indirectamente, sin pedir nada a cambio…
El discípulo escuchaba atentamente todas las palabras pronunciadas por el maestro. Y después de una breve reflexión, le hizo la siguiente observación… -Pero maestro, si tú ya sabías todas las respuestas, entonces ¿cuál es el sentido de este viaje?Y el maestro, mirándole a los ojos, le respondió…-En innumerables ocasiones el hombre tiende a olvidar su naturaleza y necesita de grandes desgracias y repetidas experiencias para entender y aprender las lecciones de la vida y darse cuenta de que el ser humano tiene un alma solidaria. -¿Ahora, joven discípulo, dime… si yo te hubiese dicho que eras una persona solidaria, habrías aprendido tu lección de vida sin pasar por tu propia experiencia? Lamentablemente no, en la vida no hay mayor conocimiento que el que te da la experiencia de vivir.

martes, 18 de noviembre de 2014


LA ESPERADA SONRISA




  En la espesura de un pequeño y bonito bosque, en el que mirases por donde mirases todo en el, era calma que a su vez deliberaba en una inmensa y acogedora paz.

En ese pequeño y singular lugar se podía sentir la presencia de esos seres mágicos que habitan en todos y cada uno de esos bosques, donde la naturaleza se deja ver en toda su maravillosa y gran expresión. Esos seres invisibles a los ojos de todos, son los que se encargan con todo el cuidado y amor que les caracteriza de que la vida y creación de toda la naturaleza y sus seres estén siempre en perfecta armonía, que nada ni nadie pueda perturbar o dañar toda es paz y armonía. Algunos de estos seres encantados y mágicos, son conocidos dentro de su mundo como, elfos, hadas y duendes.

Ellos sabían que en aquel especial lugar iba a suceder algo que haría que la vida de todos los habitantes cambiara.
Por eso su mágica presencia en aquel sitio se podía percibir en todos y cada unos de los lugares del pequeño bosque, y en especial la presencia de una pequeña y dulce hada con aspecto de niña, dotada con unas hermosas y ligeras alas rosadas como toda la luz que desprendía de su menudo y mágico cuerpecito. Bloom, -como así se llamaba esta hadita- no era la primera vez que aparecía por el bosque. A ella le encantaba escuchar las fantásticas historias que en las mágicas noches de luna llena el gran búho solía narrar.
Eran innumerables las veces que Bloom hacia acto de presencia por aquel hecho, pero en esta ocasión su visita a aquel pequeño y singular bosque, no era más que la de estimular el despertar del ser que nacía a una nueva vida.
Y todo sucedería en breve, el hecho tendría lugar en un enorme y viejo árbol con grandes y acogedoras grietas en su vieja corteza que hacían de él, el lugar perfecto para la vida de muchos animales. Situado en un bonito lugar del bosque al abrigo de un riachuelo era el sitio perfecto. Allí y desde hacía mucho tiempo habitaba una singular y majestuosa pareja de aves nocturnas. Estos no eran conocidos en aquel bosque por ser búhos reales, -los únicos y más grandes de toda su especie- sino que eran mucho más conocidos por tener la especial habilidad de ser un gran narrador de fantásticas historias en las mágicas noches de luna llena. 
   Pero en este momento toda la atención de los habitantes del bosque, estaba puesta en el acontecimiento más esperado por todos desde hacía mucho tiempo, y como no el más ansiado por la pareja de búhos, y era que en breve tendría lugar el nacimiento de su primera cría, esto sucedería en uno de los más acogedores huecos del gran viejo árbol.

El día estaba llegando a su fin, un anaranjado sol dejaba ver sus últimos rayos del día, el atardecer se habría paso dando lugar a una clara y cálida noche. Rodeado de aquella gran calma el pequeño búho comenzaba a picotear y agrietar el huevo que hasta ahora había sido su refugio para salir y comenzar una nueva vida, su madre le picoteaba y ayudaba hasta que el pequeño búho regordete con las plumas aun húmedas salió por completo, con unos grandes y vivarachos ojos amarillos, el pequeño búho comenzó mira con especial atención todo cuanto había a su alrededor, aleteando como queriendo desperezarse después de un gran y largo sueño. La felicidad de aquella singular pareja de búhos era completa.

Y para sorpresa de ellos, todos los habitantes del bosque quisieron agasajar con un especial e inusual regalo al pequeño búho recién nacido.

Y así fue, como todos los habitantes del pequeño bosque iban visitando y ofreciendo su regalo. El cual pensaba que seria el más bonito y original de todos y cada uno de los regalos ofrecidos.

Sin embargo a medida que iban pasando la sorpresa del Gran Búho se hacía mayor y tanto fue así, que dio la inesperada y sorprendente casualidad de que todos y cada uno de los habitantes coincidieron con el mismo regalo al pequeño búho.
El sorprendente regalo no fue otro más que un bonito y original nombre para el pequeño y recién nacido.

El Gran Búho al verse en tal aprieto y no por ello inmensamente satisfecho, agradeció a todos el detalle, y sin querer que nadie se sintiera ofendido por no poner su nombre al pequeño búho. Les dijo a todos que encontraría una solución justa para aquel pequeño dilema.
Y fue así cuando después de unos cuantos días de pensar en una solución, se le ocurrió una gran idea.

Esta consistía en que cada uno de los habitantes pronunciarían en voz alta el nombre que habían escrito para el pequeño búho, y aquel que le hiciera sonreír sería el nombre elegido.
Todos los habitantes pensaron que era una sabia idea, aceptando de buen grado la proposición del gran búho.  Y así fue como comenzaron a pasar pronunciando uno tras otro un sinfín de bonitos nombres: Kether, Netzach, kelian, Algor, Heltimur… eran algunas de las singulares propuestas. Pero los nombres se terminaron y el pequeño búho no sonreía.

Bloom, que en todo momento había estado presente en todos los acontecimientos ocurridos en esos últimos días, no pudo por más que sabía que debía mantenerse al margen de intervenir en toda decisión. Pero fue mayor el impulso de cariño y amor que sentía por aquel pequeño lo que la llevo a aconsejar al Gran Búho, y a todos los habitantes del bosque. Bloom les tranquilizó con sus palabras diciéndoles que… “no siempre en a vida las cosas ocurren como nosotros deseamos, sino que todo tiene su momento especial el cual no podemos interrumpir”. Y les aclaró que cuando menos lo esperasen y en el momento más oportuno surgiría el nombre con el cual el pequeño búho sonreiría.
Fue así con estas bonitas palabras que tanto el Gran Búho como los habitantes del pequeño bosque se tranquilizaron y dejaron que la naturaleza siguiera su curso.
La pequeña y encantadora hada andaba de un lado a otro contenta y feliz regalando toda su magia y amor y cuidando todo cuanto se encontraba en su camino sin olvidar al pequeño búho pero la alegría de Bloom en estos momentos era mayor, pues sabía que muy pronto tendría lugar el feliz desenlace.
Sabía que la esperada sonrisa del pequeño búho, sería la alegría de todos, y que esto ocurriría muy pronto y de forma muy bonita e inesperada para todos.
Las noches cada vez eran más claras y estrelladas, la luna pronto volvería a estar en su máximo esplendor dando calidez con su mágica luz a las bonitas y claras noches de Marzo, mes en el que todo en la naturaleza se preparaba para recibir a la primavera y con ella todo un montón de mágicos cambios.
Era una de esas singulares y bonitas noches, en las que el Gran Búho se encontraba narrando una de sus muchas fantásticas historias, animado y solicitado por todos los habitantes del pequeño bosque. Al abrigo de una de las ramas del gran árbol viejo, situado en un estratégico lugar desde donde era visto y escuchado con gran facilidad por todos.
El Gran Búho se encontraba en lo más interesante de su relato cuando inesperadamente al pronunciar el nombre de un elfo protagonista de su historia, y sin que nadie lo esperara el pequeño búho sonrió para el asombro de todos. El especial nombre que hizo esbozar la esperada sonrisa fue el de “Owl”, un nombre que al pronunciarlo se asemejaba tanto al pequeño búho, que parecía que estuviese pensado y mágicamente pronunciado para él. Y quién sino mejor que el Gran Búho narrador de historias, cuentos y fábulas fantásticas el que pronunciara un bonito nombre para su tan esperado hijo.

Bloom estaba feliz y contenta por como se había desarrollado todo en aquel pequeño y encantador bosque.


Mientras se alejaba a otro bonito lugar donde requerían su presencia Bloom pensaba… que todo en la vida sucede de una forma mágica e inusual, siempre y cuando no intentamos hacer que las cosas ocurran, sino cuando dejamos que simplemente sucedan por su propia naturaleza...


lunes, 21 de octubre de 2013

Un regalo especial…


Un regalo especial… en un día triste.

Recuerdo que me la regalaron en el día de mi cumpleaños, fue un cumpleaños triste, el primero después de que faltara mi madre, aún todo era demasiado difícil para mí, pero la vida debía continuar sin ella… y con el enorme vacío que dejó. Recuerdo que no quería celebrarlo pero me convencieron. De entre los regalitos que aquél día recibí, estaba esta preciosa cajita-joyero que me ¡encanto! con aquellas formas y colores dentro de un circulo que llamaron mi curiosidad. Luego terminaría  sabiendo que aquel dibujo tan bonito tenía un nombre Mandala y toda una interesante historia detrás, la cual descubría poco a poco.
 

Los Mandalas han ido introduciéndose y adquiriendo un sentido especial en mi vida poco a poco. Todo comenzaría  con  esta pequeña cajita-joyero, que como ya he dicho… fue la primera figura con todas las características de un mandala que apreció en mi vida por causalidad. Creo que la vida me quitaba algo muy importante para mí, pero a la vez me daba una pequeña herramienta para encontrar un poco la fortaleza y amor  que residían en mi interior y que yo ignoraba, y así poder afrontar aquella nueva etapa y aquel enorme vacío.
Entonces todavía no sabía todo lo que  aportarían a mi vida el hecho de conocerlos,  el pintarlos, y crearlos, pero sobre todo, dejar que formasen parte de mí  día a día. Pero… lo más bonito de aquello sería ir  descubriéndolo con el paso del tiempo….
Imagino que a mí, como  a muchas personas más, les habrá pasado eso que dicen…  que cuanto más fijas tu atención en algo, ese algo se hace más presente en tu vida como por arte de magia.  Así fue como comenzaron a llegar todo tipo de dibujos de mandalas que hacían mayor  mi curiosidad.
Hasta que decidí comenzar a dibujarlos en mis libretas paso un tiempo. Aunque me encantaban yo soy así, me cuesta decidirme hacer cosas nuevas.  Pero en este caso tenía un pequeño problemilla  añadido al  miedo de comenzar con algo nuevo. Y era que, a mano  me  costaba un poco hacer simétricas las figuras y los círculos, después de mucho buscar  encontré un programa muy bonito con el que pude diseñar, crear y pintar todo tipo de mandalas.
Era muy curioso, se me pasaba el tiempo volando cuando me ponía a crear un mandala, era como entrar en una especie de sueño o trance  en el que no existía el tiempo. Hubo un tiempo en el que cada vez que tenía un ratito me ponía a dibujar, tanto así, que si más dibujaba más quería seguir dibujando llego a ser adictivo, aunque ahora si lo pienso mejor debía estar muy mal yo . Llegue a darme cuenta que, en los días que me encontraba nerviosa por alguna razón, sin saber porque sentía la necesidad de dibujar mandalas, era muy excitante me centraba tanto en crear los dibujos que me olvidaba de todo.  Es más cuando terminaba, el problema no parecía el mismo y la sensación de mal estar había desaparecido.

Con el tiempo comencé a leer sobre los mandalas sus beneficios y todo lo que significaban y aportaban el hecho de trabajar con ellos. Al principio me costaba creer que el simple hecho de realizar o pintar un dibujo podía conectarte con una parte de ti que ni tú misma sabias que existía, aunque ya había experimentado lo bien que me sentía después de quedarme inmersa en uno de los dibujos, aquello era más difícil de creer.
Aunque no os lo creáis,  me costó varios años reconocer todo aquello.  A través de mis dibujos,  con el tiempo pude experimentar que cuando dibujaba era como viajar a otro lugar de mi interior en el que me encontraba con otra yo que me ayudaba a despertar y poder trasmitir a través de ellos  toda aquella creatividad, dulzura y amor que desconocía que vivían en algún lugar de mi misma.
En aquel tiempo creé una serie de 39 mandalas y fue muy curioso, porque cada vez que comenzaba uno no sabía cómo terminaría siendo. Pero recuerdo que siempre los iniciaba del interior al exterior, y comenzara con la figura que comenzara, siempre al acabarlo  curiosamente terminaba teniendo aspecto de flor.
Los imprimí y encuaderné,  sentí la necesidad de ponerles un nombre…Flores de Paz, Gracia y Compasión”  Flores de paz sobre todo porque  sentía paz cuando los creaba,  gracia y compasión porque al observarlos me trasmitían ese tipo de sentimientos.
Después estos mandalas han formado parte de mí en casi todo lo que he ido creando, pero sobre todo en mis manualidades, aún no los he integrado en el diseño de las libretas, pero es algo pendiente.
A medida que ha pasando el tiempo y he tomando distancia de todo cuanto he podido experimentar con la creación de mis dibujos y pinturas, puedo dar fe… de que todo cuanto leí en un pequeño artículo  en el que hablaban de los mandalas y sus beneficios a la hora de trabajar con ellos, es cierto. Os adjunto el escrito por si alguien no sabe aún lo que es un mandala y que puedes descubrir con ellos. 
Según la Psicología, el mandala representa al ser humano. Interactuar con ellos te ayuda a curar la fragmentación psíquica y espiritual, a manifestar tu creatividad y a reconectarte con tu ser esencial. Es como comenzar un viaje hacia tu esencia, te abre puertas hasta ahora desconocidas y hace que brote tu sabiduría interior. Integrarlas a tu vida te dará centro y la sensación de calma en medio de las tormentas. Si crees que necesitas ayuda para exteriorizar tus emociones, puedes colorearlas de adentro hacia fuera; si por el contrario, quieres buscar tu centro, píntalas de afuera hacia adentro.
                                                                                                                                          Carl Jung.
 

martes, 25 de junio de 2013

In Paris, With love!

La idea de cómo quedaría no paraba de dar  vueltas por mí cabeza, cuando… sin tener todavía muy claro su diseño, decidí comenzar a escoger los papeles con los que la decoraría, eso en muchas ocasiones me había ayudado a inspirarme.  Al comienzo, esta  pequeña libreta como la mayoría de las que he hecho no tenía destinatario, ya que a diferencia de otras fue ella quien terminó por buscar a su dueña, que resulto ser, una persona especial y muy singular.


 La he llamado “In Paris, With love!” por su portada. 



A medida que iba dando vida a esta nueva creación, solía pararme e imaginar cómo sería esa persona a la que terminaría perteneciendo, que trato le daría y lo más importante si sentiría el mismo cariño que yo por ella. Porque aunque parezca mentira al ir diseñándola y dándole forma, se va creando un vínculo especial entre ella y yo, algo difícil de describir, que hace que cueste desprenderse de ella.

Quizá, por eso deseaba de corazón que toda ella pudiera servir de inspiración y lograr así, que su nueva dueña anhelara escribir y compartir en sus páginas todos los pensamientos y secretos que surgen en momentos especiales de nuestra vida. Como me suele ocurrir a mí.  

Recuerdo que desde muy pequeña ya me encantaban las libretas, al principio no sabía nunca que escribir, casi siempre eran dibujos. Es más, cuando ésta era muy bonita aún me costaba mucho más comenzar a usarla.
Después pase a escribir todo tipo de frases bonitas que me llamaban la atención. Más tarde esas frases fueron  sacadas de todo cuanto leía en esos momentos, eso fue en mi época de lectora empedernida.  No es que ahora no lea, porque a decir verdad  es otra de mis grandes aficiones, sin embargo ahora soy más selectiva.

Y hablando de leer….Recuerdo apropósito de anotar todo en libretas, que después de un tiempo haciéndolo, llego por causalidad a mis manos el libro “El Mundo Amarillo” de Albert Espinosa. En el que al leerlo, me sorprendió en muchos aspectos y a la vez me vi algo reflejada, aunque imagino que como mucha gente aprendí enormemente con él. Casi siempre tengo conmigo libretas, quizá no el número exacto de diez como él propone pero, me encantó ese nuevo planteamiento e hice mías algunas de sus sugerencias. Claro que no fue lo único que me llamó la atención de ese interesante libro, pero eso lo dejo para otra ocasión. 

Luego llego la fase en la que mis libretas me servirían como vía de escape a todos mis conflictos internos y externos, a todas mis dudas existenciales y frecuentes preguntas sin respuestas. En ellas  terminaría escribiéndolo todo, aquello hacía que me sintiera muy bien, fue como una terapia para mí. Después llego la etapa más bonita y la que más me gustó, las libretas y yo compartimos mis primeros escritos en forma de pequeños cuentos, ese tiempo fue increíble, llegué a publicar un cuentecillo junto a dos amigas, aquella experiencia fue muy gratificante y merece ser explicada con más calma, por eso será en otro momento.  

Y… regresando al presente, si tengo que deciros la verdad, de un tiempo aquí tengo parcialmente olvidadas mis libretas, apenas he escrito en ellas aparte de algún que otro sueño en mi diario de sueños o algún pequeño conflicto. Pero en realidad nunca he llegado a olvidarlas, simplemente  aparque un poco la escritura,  al comenzar con la fase de las manualidades pero aún y así siguen presentes,  ya que en ellas hago la mayoría de dibujos  y diseños de las cajitas que decoro. 

Pero ha sido al tener nuevamente libretas en las manos cuando me he dado cuenta de que están creadas en realidad para algo más especial. Con cada una  de ellas he podido sentir cuanto echo de menos la magia de escribir… esa sensación que se crea entre el alma, el lápiz y el papel es algo que te envuelve y te transporta a otro mundo donde todo es magia  que si  dejas que te guíe puede sorprenderte gratamente.



Hasta pronto…

domingo, 9 de junio de 2013

El regreso.

Os preguntareis del porque de esta foto en un blog supuestamente dedicado a la escritura. Tranquilos….. lo averiguareis enseguida.






Para mí, la relación entre libreta-escritura es directa perfecta y preciosa. 

Esta y otras libretas que he hecho de un tiempo aquí y que iréis conociendo poco a poco, han sido el motivo de mi regreso al mundo de la escritura.

La historia de cómo por las casualidades de las casualidades, y que conste que yo no creo en las casualidades  valga la redundancia, sino en las “causalidades” que es algo muy diferente,  lo que me llevo de nuevo  a volver a escribir….fue encontrar y conocer  este pequeño arte de adornar libretas llamado Scrapbook. Y sin más preámbulo paso a relataros cómo de una forma muy curiosa, al menos para mí, ocurrió todo.

Yo,  como poco a poco iréis descubriendo, soy  una persona que le encantan entre otras muchas cosas las manualidades,  crear y dibujar Mandalas , pintar y decorar cajitas de madera, decorar libretas, el Decoupage,  etc. Y fue precisamente haciendo esto último, que andaba navegando por una página en Internet buscando un material. Cuando después de los días me llego el paquete al abrirlo vi que no era lo que había pedido, me equivoque, en su lugar habían unos bonitos papeles estampados,  que  para nada eran lo que yo buscaba en ese momento. Pero igualmente decidí quedármelos sin saber qué utilidad tendría  pues me gustaron mucho. Hasta que  un año después... un día mi hermana me pidió que si podía decorarle una libreta, le dije que sí, pero en realidad no tenía mucha idéa de cómo hacerlo, sólo pensé que muy difícil no tenía que ser. Total que me puse a investigar en  Internet, que por cierto se puede encontrar de todo,  y descubrí la técnica del scrap, fue entonces cuando caí en la cuenta de que aquellos papeles que me habían llegado un año antes por "error"  eran los ideales para decorar libretas, que ¡¡coincidencia!! o “causalidad” ¿No creéis?.
De esta curiosa forma fue como entré en ese mundo   que me encanta. Tal y como podéis ver al inicio de este escrito, esta la foto de una libretita decorada y creada toda por mí, esta es la primera de muchas las cuales os iré presentando poco a poco ya que todas y cada una de ellas viene con una pequeña historia. 

Más tarde me sugirieron escribir en ellas  pequeñas dedicatorias personalizadas, o lo que me trasmitía la persona a la que iba dirigida. Aquello daría aún si cabía un valor añadido muy  bonito a esas pequeñas creaciones.
Y así  fue como... poco a poco una cosa llevo a la otra. La creación de estas especiales libretitas diseñadas con todo mi cariño para personas cercanas a mí,  hizo que volviera  a  despertarse  el gusanillo dormido de mi amor  por la escritura.

No sé muy bien qué escribiré a partir de ahora, sólo sé, que es el comienzo de algo muy esperado por mí y por mucha gente. Que me ha de servir para  perder  y superar ese miedo invisible a escribir  que me ha perseguido durante tanto tiempo. 

 Y…he  llegado a la conclusión de que eso, sólo se logra escribiendo, aprendiendo sobre la marcha, y sobre todo equivocándome.  Por eso quiero pedir disculpas si por mí inexperiencia hago mal uso de este arte que es la escritura.



Próximamente más….